14 de enero de 2019

Pirelli mueve la primera ficha

La reflexión de hoy nace de esta noticia

RACER

Pirelli showed trust in Liberty with new contract

Enero de 2019

Fila de neumáticos Pirelli alineados sobre sus soportes en el pit lane de un Gran Premio, con un operario caminando al fondo

Chris Medland publicaba en RACER que Pirelli había firmado con Liberty Media hasta 2023. Mario Isola, responsable de competición de Pirelli, declaraba que confiaban en que Liberty lograría cerrar los nuevos acuerdos con los equipos. Es la primera renovación importante de la era Liberty. Un proveedor clave que apuesta por el futuro del negocio mientras sus clientes —los equipos— aún dudan.

La noticia, en apariencia, es sencilla. Pero contiene un cambio de modelo.

Pirelli ha firmado por cinco años. Antes, con Bernie Ecclestone, los contratos solían ser más cortos. Bernie era un gran negociador, y sabía sacar el máximo de cada renovación. Pero esa lógica tenía un coste: la incertidumbre. Cada dos o tres años, los proveedores se preguntaban si seguirían en el negocio. Cada renovación era una negociación tensa, un tira y afloja que consumía energía y generaba desconfianza.

Liberty ha entendido que la estabilidad de los acuerdos a largo plazo genera confianza en el ecosistema. No se trata solo de firmar un contrato. Se trata de enviar una señal: este negocio tiene futuro, y queremos que nuestros socios estén con nosotros para construirlo.

Conozco a ambas partes. He visto muchas negociaciones en la era Bernie. Y he visto cómo Liberty llegó sin conocer a los jugadores clave de la era anterior. Ayudé a la gente de Liberty a conocerlos, a entender quién era quién, qué intereses defendía cada uno, cómo funcionaba el ecosistema. Esa transición de conocimiento es parte de lo que hizo posible acuerdos como el de Pirelli.

Un acuerdo a largo plazo permite planificar con certidumbre. Para Pirelli, significa que pueden invertir en desarrollo, en logística, en personal, sabiendo que tienen un horizonte de cinco años por delante. Para Liberty, significa que tienen un socio estable que les permite centrarse en otros frentes. Para los equipos, significa que no tienen que preocuparse por el suministro de neumáticos mientras negocian el futuro del deporte. Es una señal de que el negocio funciona.

Liberty ha entendido el valor de los acuerdos a largo plazo y parece que lo va a aplicar. Esta es la primera pieza de un rompecabezas más grande.

¿Qué significa que Pirelli confíe en Liberty mientras los equipos aún dudan? Significa que la confianza se construye desde los bordes del ecosistema, no solo desde el centro. Un proveedor que apuesta por el futuro es una señal para todos los demás: los patrocinadores, los circuitos, los equipos. La confianza es contagiosa, y Liberty ha empezado a contagiarla.

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