14 de mayo de 2018

El precio de construir

La reflexión de hoy nace de esta noticia

GPFans

Be prepared, F1 fans — Liberty Media's vision is all about the $$$

Mayo de 2018

Sala de juntas acristalada sobre el skyline de Londres al atardecer, con dossieres de revisión estratégica, mapas y una pantalla con la proyección de crecimiento de la próxima década

Paul Macdonald publicaba en GPFans un análisis de los resultados del primer trimestre de Liberty Media. El artículo captura la tensión del momento: Liberty invierte, el mercado duda, los accionistas esperan resultados. Los números muestran un aumento del 18 % en los ingresos, pero la pérdida operativa también crece un 4 %. Más ingresos, más gastos. Más promesas, más escepticismo.

La pregunta no es si Liberty está haciendo lo correcto. Es si el mercado tendrá paciencia.

Antes se acusaba a Bernie Ecclestone y a CVC de querer solo beneficios inmediatos. Se decía que exprimían la Fórmula 1 sin invertir en su futuro. Ahora Liberty hace exactamente lo que se le pedía: invierte en personal, en nuevas oficinas, en marketing, en tecnología. Pero la percepción ha cambiado. La presentación de resultados a los accionistas se interpreta como un «brindis al sol», un gesto vacío para tranquilizar al mercado.

Hay una paradoja en esa lectura. Liberty está haciendo lo que cualquier comprador inteligente haría: construir antes de cosechar. Pero el mercado, los accionistas y los aficionados esperan resultados inmediatos. La tensión entre la lógica de la transformación y la urgencia del corto plazo es el verdadero tema del artículo, aunque Macdonald no lo formule explícitamente.

Sistemas, no equipos

Bill Walsh, el legendario entrenador de los San Francisco 49ers, decía que los grandes líderes construyen sistemas, no equipos. Un sistema es una forma de hacer las cosas que sobrevive a las personas. Un equipo es un grupo de individuos que puede deshacerse cuando ellos se van. Liberty está construyendo un sistema para la Fórmula 1: una estructura de gestión, una presencia global, una plataforma digital, una estrategia de marketing. El coste de esa construcción es visible hoy. La recompensa llegará mañana.

El precio de las acciones de Liberty ha bajado. El mercado es escéptico. No sabe si las promesas de Carey y Maffei se cumplirán. Es la tensión entre el optimismo de la estrategia y la realidad de los resultados.

He estado en reuniones en Miami. He visto cómo se negocian estos procesos. He trabajado con otros deportes en iniciativas similares. Y he aprendido que la transformación requiere tiempo. La paciencia es un recurso escaso, especialmente cuando los accionistas quieren ver resultados en el próximo trimestre.

¿Es el primer trimestre de Liberty un fracaso o una inversión? Depende de cómo se mida. Si se mide por los resultados inmediatos, parece un fracaso. Si se mide por la estrategia, es una inversión necesaria.

«Bernie miraba la foto del día. Liberty mira la película completa.»

La diferencia entre la era de Bernie y la era de Liberty no está en la prioridad de los beneficios. Está en el horizonte temporal. Y la película completa siempre tarda más en llegar.

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